No es fácil ser portero del Barça. No lo es desde hace veinte años, cuando el malogrado Urruticoechea veía como, horas antes de disputarse el partido más importante de la historia culé, se anunciaba el fichaje del joven Zubizarreta, por entonces en el Athletic. Tampoco Zubi, eterno portero de la selección, lo tuvo sencillo: su eterna tranquilidad y las cuatro Ligas ganadas no evitaban que, al menor bajón del "Dream Team", Cruyff lo mandara al banquillo como toque de atención general.Aquellos tiempos de Busquets o Angoy...
Fue agacharse a recoger los cuatro goles del Milan en Atenas y empaquetar Cruyff al cancerbero vasco con destino Valencia. Nunca terminó de gustarle y, en cuanto pudo, lo sustituyó por Busquets, quien durante dos temporadas desquició a la gent blaugrana con su particular forma de desviar (pocas veces detener) los disparos rivales. El 'Portero sin Manos' relegó a la grada a Lopetegui (recordado, sobre todo, por la palomita más fallida y estrepitosa que recuerde el Camp Nou) y se alternó en ocasiones con alguien aún menos confiable: Jesús Mariano Angoy. Un pésimo guardameta pero excelente marido... de la hija de Cruyff. Fue marcharse éste y llegar, como fichaje estelar, Vitor Baia, proclamado mejor portero del mundo. El más guapo quizá, porque el resto...
Baía duró lo que duró Robson y fue llegar Van Gaal y un hat trick de Shevchenko en Champions y ocupar su papel Ruud Hesp, sin más pedigrí que el Roda. El simpático Hesp, sin embargo, fue hasta Valdés el que tuvo más continuidad, y con él llegaron los dos títulos ligueros de la era Van Gaal. Al irse el antipático entrenador Hesp fue sustituido por Dutruel, francés del Celta que duró media temporada, lo necesario para tragarse faltas desde cuarenta metros y demostrar que el "1" culé le quedaba demasiado grande, como le pasó después al Tito Bonano, que tampoco se lució. El "milagro" de Casillas en el Madrid llevó al bamboleante Barça de Gaspart a intentar repetir el invento, sucediéndose los canteranos Reina y Arnau en sucesivas debacles. Luego ambos, cada uno a su nivel, han demostrado que sus pésimos tiempos blaugranas fueron más fruto de una "maldición" del equipo que responsabilidad exclusiva suya...
Del látigo de Van Gaal a la confianza de Rijkaard
Y en estas apareció Valdés. Saltó a la fama cuando, tras un amistoso ante el Newcastle, el recuperado Van Gaal le dio ficha del primer equipo para después devolverlo al filial. Demasiada humillación para el poco humilde Valdés, que se negó a dar un pasito atrás y fue apartado del equipo en el momento más polémico de su corta trayectoria. Al final aguantó el tirón, la previsible destitución de Van Gaal, el cambio de presidente y hasta la llegada de Rüstu (el primer fichaje Laporta... ¡hasta qué punto se buscaba portero!). El carácter de extracomunitario de éste y algún que otro error garrafal terminaron mandando al turco a Turquía, y a Valdés a la titularidad, de la que ya no se ha apeado hasta ahora.
Espectacular antes que sobrio, de grandes paradas y garrafales errores, el éxito del equipo y el hecho de ser canterano han disimulado muchas de las dudas que todavía despierta. Pero los resultados le avalan: bicampeón de Liga, trofeo Zamora el pasado año, compenetrado con una segura zaga e indiscutible para el que importa, que es Rijkaard, parece más indicado mantenerle y no remover el debate antes que empezar otro experimento. Si Barcelona se acostumbra a un equipo campeón, también se acostumbrará a Valdés...
- Lo mismo, en Terra
1 comentario:
Seremos "mupesaos" pero mejor eso que ignorante ;-) Lo primero, es para un especial del curro sobre la Liga. Lo segundo, ¿que ganamos muy poco? Yo diría que desde que tenemos uso de razón futbolística (pongamos 1982) hemos ganado exactamente lo mismo que el Real Madrid. La magia de los números no miente...
Real Madrid: 3 Champions, 9 Ligas, 3 Copas y 2 UEFA. 17 Títulos.
Barça: 1 Champions, 8 Ligas (sin contar 2005-2006), 3 Recopas y 5 Copas. 17 Títulos.
Mirá vos...
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