En uno de sus frecuentes viajes al extranjero un empresario conoce a un mendigo, sorprendiéndole su físico: es tan parecido a él que resulta indistinguible. Agobiado por problemas económicos, y obsesionado con abandonar una vida que le hace profundamente infeliz, el descubrimiento de este doble perfecto le lleva a idear y poner en práctica un maquiavélico plan, que cuenta en primera persona. Pero no es un narrador "normal": sus comentarios, sus gestos, su actitud hacia los que le rodean denotan que se trata (él mismo lo señala varias veces) de un mentiroso, practicamente un demente.Más allá de la tensa y adictiva trama destaca la narración en primera persona, que petulante y soberbia ataca a burgueses, artistas, a la sociedad en general. Además, interactúa constantemente con el lector tratando de ponerlo de su parte, convirtiéndonos en cómplices. No muestra arrepentimiento por sus actos pero sí evidencia una inseguridad, que Nabokov acentúa con ese "mi muy querido lector" o "mi inteligente lector", que le hace todavía más creíble. Lo mismo puede decirse de sus pretensiones artísticas: además de referirse a su plan como "mi obra maestra", a lo largo del relato describe las dificultades literarias con las que a veces se encuentra, al mismo tiempo que su ego no se priva de subrayar las expresiones o párrafos que considera brillantes.
Abundante en juegos de palabras, saltos temporales, confusiones e intertextualidad entre autor, protagonista y lector, el libro es de un negrísimo humor, recorriendo las grises tinieblas que dividen y construyen lo ficticio y lo real. No es un libro "sencillo": el lector ha de juzgar qué es verdad, qué creerse, qué nos impone el autor y qué trata de ocultar. Nos sentamos a leer, a escuchar, la confesión de un esquizofrénico, que oscila entre la fuerza y el autocontrol a la 'desesperación' postrera. ¿Un poco como el Humbert de 'Lolita? Podría ser. Pero, como dijo el propio Nabokov, los dos personajes "son neuróticos sinverguenzas, pero mientras Humbert llega a recorrer brevemente el Paraíso, el infierno no concede ni una libertad condicional a Hermann".
- El doble en la literatura: El 'Doppelgänger'












