1986: pasadas cuatro décadas de "Si esto es un hombre" y dos de "La tregua" Primo Levi, a punto de cumplir los setenta años, completa su 'Trilogía de Auschwitz' con "Los salvados y los hundidos", donde cambia de registro: en vez de describir sus penurias en el campo de exterminio y el tortuoso regreso a casa se distancia de su propia historia y analiza el Holocausto en un ensayo, desde una perspectiva histórica y sincera en la que incluso ataca a algunos de sus lectores alemanes. Un texto muy diferente a los anteriores, donde frialdad y reflexión sustituyen a desesperación y horror, con un resultado menos estremecedor pero quizá incluso más contundente.El miedo a que los recuerdos se distorsionen o desaparezcan. El temor a que algo parecido vuelva a repetirse o se repita en la actualidad. La duda de si puede justificarse o simplemente comprenderse a los culpables o sus colaboradores. La difusa "zona gris" en la que se manejaban muchos prisioneros que, para evitar una muerte segura, se convirtieron en piezas de la maquinaria asesina. El estigma, la vergüenza, la culpa de los oprimidos. La discusión sobre el más inteligente, el más culto, el más preparado, era el que más sufría en esa vida animal. La búsqueda del porqué a tantas aberraciones. Encontrar que, con ellas, se trataba simplemente de arrancar tanta dignidad humana a los judios que lograron, incluso, sentir el exterminio como algo incluso lógico, como un castigo divino, como un desastre que nunca llegaría a conocerse.
Aunque no podamos ponernos en el lugar de Levi gracias a sus libros lo intentamos. Con sus dudas y preguntas estimula nuestra necesidad de respuestas. El castigo recibido por los judios, la maldad de los alemanes, nos ayudan a comprender/ juzgar las salvajadas que se siguen perpetrando. El valor de reconocerse cobarde. La frialdad y la cercanía, el dolor, la honestidad, animan a leer más Levi (la próxima será "El sistema periódico"). Como él mismo dice "perdón si suena cínico, pero Auschwitz ha sido la mejor Universidad a la que pude asistir". Imprescindible escuchar sus lecciones.
- Sobre 'La tregua'
- El libro, en el diván
- En Wikipedia
2 comentarios:
(desde luego, que tenga que encontrar tu blog de puta potra, con lo antiguo que es, y con lo que hace que te conozco, me dan ganas de matarte...)
A mi me chocó del libro sobre todo ese remordimiento en el que dice Levi que vivieron los 'salvados'. Es algo que sólo se aprecia cuando en un documental hablan los supervivientes recordando aquellos momentos, pero que siempre queda fuera del análisis del Holocausto, que se ciñe más a cifras, mecanismos, organización y maquinaria que al impacto psicológico de todo el proceso en los 'afortunados'.
Es un poco aquello de si no conviene más pegarse un tiro desde el principio que vivir todos los horrores de una guerra, a la que puede que encima no sobrevivas. Supervivencia o dignidad. Menuda decisión...
Qué calor que hace...
Siempre, por encima de todo, la supervivencia... aunque sea por poder contarlo todo, por ver en qué termina la historia, por los huevos que habría que tener para liquidarse. Curioso que precisamente se suicidara con 80 años...
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