04 agosto, 2006

El acuático inquilino, III: Neón Cardenal (Cheirodon axelrodi)

Otros nombres: Hyphessobrycon cardinalis.

Origen: desde Venezuela (Orinoco) hasta el occidente de Colombia, pasando por Brasil (Río Vaupés, tributarios septentrionales y orientales del Río Negro). Regiones de agua clara y zonas sombreadas (se da, especialmente en peces jóvenes, una cierta fotofobia). Temperatura ideal entre los 22,5 y los 25,5 °C, aguanta un pH entre 4.6 y 6.2 y prefiere un agua muy blanda. Si ésta es excesivamente dura pueden sufrir calcionefrosis (bloqueo de los nephrones de los riñones por sales de calcio), lo que les condenará a una muerte temprana. Bien mantenidos pueden vivir más de diez años.

Características: pez activo de cardumen, muy pacífico y apropiado para todo acuario comunitario. Pequeño (difícilmente supera los 4,5 cms.), sin barbas ni escamas en la cabeza y con una pequeña aleta adiposa. Una banda azul iridiscente atraviesa su línea horizontal desde la boca hasta el pedúnculo caudal. Deben colocarse al menos diez miembros (cuantos más, mejor), además de matas de plantas adecuadas (vallisnerias, espadas amazónicas, sagitarias, etc.) que crearán zonas de refugio. De perder sus llamativos colores, y si no están enfermos, deberá pensarse en que algo no les agrada y están sometidos a “stress ambiental”, en su caso probablemente una iluminación excesiva, una decoración con rocas de colores claros o escasez de plantas en la parte posterior. También son particularmente sensibles a la carencia de oxígeno, por lo que necesitan un tanque largo que les permita moverse y un fuerte filtro que provoque corriente y ayude a la oxigenación.

Comportamiento: Muy pacífico. Deben de mantenerse en grupos de al menos 10 individuos, incluso más siempre que se disponga de espacio. Se establece una jerarquía en la que los ejemplares dominantes ocupan siempre la posición central en el cardumen y los inferiores la exterior, más expuesta a los depredadores.

Alimentación: pez omnívoro, que puede ingerir alimento en escamas, krill, artemias o alimento liofilizado. Cada vez que sea posible se les suministrará alimento vivo como larvas de mosquitos, pulgas de agua, tubifex bien purgado y lavado y eventualmente carne cruda raspada, corazón vacuno congelado y rallado con el rallador de verduras o hígado de pollo hervido y pisado. Difícilmente subirán a la a la superficie a buscar alimento; más bien esperan a que vaya cayendo y tomarlo a media agua.

Reproducción: ovíparos. La hembra es algo más grande y ligeramente redondeada en su abdomen; en caso de albergar huevos, son notorios, y los machos galantearán alrededor. El agua debe ser suave y ácida (pH 6.2 a 6.8, GH 1-2 °d), temperatura entre 16 y 22 °C, mayor distribución de plantas bajas y suministro de alimento vivo o comidas congeladas de buena calidad durante dos o tres días. Dado el carácter predador de congéneres y padres ha de prepararse un acuario independiente o una malla de contención en la base del acuario principal, para que los huevos pasen por ella y queden a salvo en el fondo. El tanque deberá mantenerse oscuro, muy limpio y la pareja pondrá sus huevos entre las plantas después de un rápido encuentro. La hembra pondrá de 80 a 130 huevecillos y el macho los fertilizará externamente al cabo de unas seis horas. Los huevos romperán en 24 horas, siendo preferible no iluminar el acuario hasta una semana después. Las crías pueden alimentarse con yema de huevo y artemia salina cuando sean algo mayores. En todo caso, no muchos sobrevivirán.

Enfermedades: proclives al “punto blanco”, con el agravante de ser bastante sensibles a los medicamentos a base de verde de malaquita (presente en casi todos los medicamentos contra el “Ictio”). Las condiciones que favorecen las enfermedades son las mismas que afectan a los demás peces, pero en este caso son particularmente perjudiciales los cambios bruscos de temperatura (enfriamiento del agua), en especial después de las comidas. En caso de puntos blancos deberán medicarse con Cloranfenicol (500 mg. cada 25 litros de agua) repitiendo la dosis durante al menos 4-5 días, elevando la temperatura a 28º C gradualmente. También se puede intentar la curación con medicamentos a base de ión cobre (sulfato de cobre y otros). Por último, la utilización de verde de malaquita no es contraindicada en todas las especies, por lo que puede iniciarse el tratamiento con la mitad de la dosis recomendada por los fabricantes, repitiendo la aplicación con más frecuencia (por ejemplo, si la dosis se debe repetir a las 24 horas, utilizar media dosis cada 12 horas). Ante el primer síntoma de intoxicación (los peces ascienden a la superficie “boqueando” agitados), se procede a cambiar 1/3 del agua por agua a igual temperatura. Finalizado el tratamiento debe llevarse la temperatura a su punto normal a lo largo de tres días.

Nuestros ejemplares: diez animales, comprados en Exotiquarium (2,98€) el 13 de junio de 2006, introducidos junto a una locha payaso y tres pluma cristal. En el acuario ya había 6 monjitas rojas y 6 hasemania nanas. Son notablemente más pequeños que los demás peces, pero a las pocas horas se mueven con bastante tranquilidad e incluso comienzan a comer. Al día siguiente ya comen con total normalidad, peleando con los demás peces con las escamas. Crecimiento bastante rápido.

- Otros inquilinos: Pluma Cristal

- Otros inquilinos: Locha Payaso

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