09 noviembre, 2005

Títeres sin cabeza

Sorprendía y, en una primera visión, era muy graciosa, pero South Park no me interesó en absoluto. Además de porque no me gusta la tele (me pierdo cosas muy buenas, dicen, pero estadísticamente creo que termino ganando), porque me aburro cuando las salvajadas y la incorrección política son lo único en una historia. Pese a todo vi "South Park la película", y me gustó: no añadía mucho pero tenía gags divertidos, canciones divertidas, y ver a Sadam dando por culo al diablo era también divertido. Con lo fumado que estaba, creo que hasta ver a la selección española de fútbol me lo hubiera parecido.

Así que con más curiosidad que fe veo Team America, de Trey Parker y Matt Stone, los creadores de los dibujitos. Y me ocurre más o menos lo mismo: que me río durante los primeros quince minutos gracias a las burradas mostradas, y los fondos y las marionetas (más lo primero que lo segundo) me atraen estéticamente. El arranque es potente, pero pronto la historia denota haber sido escrita por un niño de seis años. Que una película pretendidamente adulta contemple el mundo con esa miopía me asombra; el cinismo con el que lo pone en práctica, directamente, me indigna.

Disfrazada de película crítica, es maniqueísta y tramposa. Ridiculiza a la izquierda norteamericana, o a lo poco que queda de ella, situándola junto a dictadores asesinos y sangrientos. Todos los que mueren en el film son terroristas o actores, estos últimos aniquilados con un sadismo indignante. Pero los políticos, los auténticos responsables de todo lo que cuenta la peli, salen indemnes. No muere Bush, ni Blair, ni Fidel Castro ni Sadam. La simplificación de la trama evidencia que la violencia es la única vía para solucionar los problemas. Chapó pues, Parker y Stone, más fascistas y reaccionarios que nadie.

Como resulta ridículo criticar la ideología de algo tan descerebrado, decir que para colmo es aburrida, a menos que uno se tronche viendo vomitar durante varios minutos a un muñeco o escuchando groserías sin sentido. Por supuesto hay chistes logrados, bromas simpáticas, alguna canción brillante, pero son tan pocas que hasta Parker y Stone las subrayan repitiéndolas a lo largo de la peli, quitándoles así su gracia.

- Página oficial del engendro

- Parker & Stone se defienden

No hay comentarios: