08 mayo, 2006

Burbuja Babble III: el pétreo asunto

Dos piedras de algo llamado “Madera del Desierto”, una especie de mármol que costó 60 euros (cada kilo vale seis euros), serán el punto decorativo inicial. Antes de meter abono y sustratos pruebo cómo quedarán mejor: un plastiquito en el suelo del salón y vueltas a las piedrecitas. Precauciones: no son del todo estables y pesan un carajo, si llegaran a caerse una vez puestas en el acuario podrían destrozarlo, por lo que dicen que es bueno pegarlas con silicona al cristal. Pero paso (si luego te arrepientes de su posición y las quieres mover te jodes), y con una piedra más pequeña logro que la más grande quede fija. Busco, comparo y finalmente encuentro lo que buscaba: algo parecido a un desfiladero del Cañón del Colorado.

Entusiasmado ante la perspectiva desértica llamo a una tienda de bueyes (http://www.ñusygrandesbovinos.net)para ver si los tienen para peceras, pero cuestan una pasta, son ruidosos y dejan un olor fatal, por lo que vuelvo a pensar en peces.

Respecto a las piedras, una pauta importante: vi otras lindas en la tienda pero eran calcáreas, las muy putas: preguntad y preguntaos, siempre, el origen y la composición de estos simpáticos aunque poco habladores elementos, porque afecta a la calidad posterior del agua.

No hay comentarios: