28 marzo, 2007

Contra Adicción

Duele sentirse, todo, como una herida. La boca un remolino sin cerrar, sienes ardiendo, ojos a punto de estallar a llorar. Duele ser todo una herida, bocanadas de aire amargo, bajo una capa de gris. Imposibles abrazos entre dos mundos distintos: la fragilidad de mi pretendido sol, tu fría luna, claroscuro, frustración, depresión, rabia, angustia, rechazo, ¿rechazo a qué? A llegar al final de nada, a volver a repetir el principio. No sé: como de costumbre, no sé.

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