21 diciembre, 2005

Pasajeros compañeros de piso

Se suceden desiguales los reencuentros, con algunos de los que por aquí fueron y son. En estos últimos días muchas horas con Daniel Di Tomaso, su espontaneidad, su humor, su hablar sinónimo de mi risa y sus ojos de muñeco, y su boca de mitad pez mitad pájaro, y su calva, capaz de brillar por fuera pero mucho más por dentro. Algo menos de tiempo con Waisman, juvenil Germansito, reencarnándose en sí mismo pero en de hace dos décadas, Doctor Pubis, Viagra Waisman, la Bombita que vino del frío para derretir Boedo. Cínico, escéptico y desengañado con todo menos con nosotros, amigos, anhelo tener más tiempo para abrazar sus palabras, sus lástimas, sus preocupaciones y sueños y, finalmente, poder así abrazarme con él.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Muy graciosos los sobrenombres, pero quien es "la Bombita que vino del frío para derretir Boedo"? ese es el q mas me hiso reir

muy linda tu escritura