El follon de Bombay, la miseria mas absoluta junto al barrio de turistas, la Puerta de la India y sus domingueros, los hombres jugando al cricket en Oral Maidan frente al precioso edificio de la Universidad, la posibilidad deshechada de hacer de extra en una produccion de Bollywood. Las maravillosas cuevas de Ellora y sus escasos turistas, el espectacular templo de Kailasa y sus treinta metros de maravilla tallada en la piedra. Las cuevas de Ajanta, con sus pinturas milenarias en el medio de la selva. La noche en el tren entre Jalgaon y Ahmedabad, en medio de la humanidad y tres tipos de cucarachas rondandonos por el suelo. Udaipur y su Palacio sobre el lago, sus simpaticos camellos, el gran Kashir y su deliciosa comida y sus aun mas deliciosos Bhang Lassis con piedrotes de hash. Los templos de Ranakpur, quiza los mas delicados que hayan contemplado mis cejas. El gigantesco fuerte de Chittor, desde el que puede verse medio Rajastan. Y la azul ciudad de Johdpur, laberintica y inagotable, con sus mercados, sus perros, sus vacas y sus ninos diciendo "hello". Regateo, saltos en los autobuses, la curiosidad local, el calor, el ruido, pitidos y pitidos y pitidos, todo cinco veces mas barato, picante, sabroso, genial.
Voy a estar insoportable cuando vuelva.
R
3 comentarios:
No te preocupes, estamos acostumbrados:)
me han dado ganas de ir a la india
:P
beso
¡Epa! Qué lindo tener noticias tuyas.
Buena suerte comandante, donde quiera que estés...
Dampi
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